Fiesta de verano Ampliación Cerro Alarcón 2015.

 

 CRÓNICA DE UNA FIESTA ANUNCIADA

Un año más el sábado 18 de julio nos dimos cita los vecinos para celebrar la fiesta veraniega de la Urbanización, e incluso tuvimos el placer de conversar con el Concejal de Participación Ciudadana, Juventud y Deportes del Ayuntamiento de Valdemorillo, D, Gabriel Bayarri, que quiso acompañarnos para departir coloquialmente con los vecinos y mostrar su solidaridad con este tipo de iniciativas populares.

En un ambiente distendido y jovial como procede en este tipo de acontecimientos, no faltó a la cita ni siquiera una ligera tormenta, que antes de desanimar a los asistentes, nos refrescó un poco el ambiente en un día que parece que se conjuró para darnos un poco de tregua en la ola de calor estival que estamos padeciendo.

Ya es un clásico de todas las ediciones el comentario sobre la participación de los vecinos  y haciendo gala del escaso rigor de nuestra subjetividad, nos lanzamos con un “pues parece que ha venido más gente que el año pasado”, pero lo cierto es que año tras año, va aumentando la asistencia  y ya se va consolidando un programa que hace las delicias de pequeños y mayores.

Comenzamos la mañana con unos magníficos monitores que entretuvieron a los chavales y a los no tan chavales, con el taller de confección de atuendos y sobretodo el juego del pañuelo, bueno así llamábamos antes a este lance en el que dos equipos enfrentados posicionalmente se disputan con carreras y astucia un trapillo equidistante de ambos contendientes, pero que en esta ocasión se sustituyó por un globo lleno de agua, más interesante, sobre todo cuando le explota a alguien en la cara. Por la tarde siguieron animando a la muchachada que se había convertido en incondicional de los juegos de los monitores y se lanzaron al reto de una gran Gymkana.

¿Y el taller de percusión?, eso sí que eran acordes y música acompasada a base de golpear y agitar los instrumentos. Todos a la orden de Gerardo iban golpeando al unísono para deleitar el oído.

Estábamos tan entretenidos con la percusión que no nos dimos cuenta de que de repente, como por arte de magia, apareció Ernesto con una gran maleta de la que se puso a sacar objetos (menos palomas y conejos, creo que había de todo). Empezaron a arremolinarse frente a él un innumerable gentío que no quería perderse los actos de ilusionismo y magia. Estruendosos aplausos auguraban un éxito rotundo del espectáculo ¡Enhorabuena Ernesto, qué majo eres!, digo… mago perdón.

De repente comenzaron a encenderse las luces de farolas y focos que se habían distribuido para dar una pincelada romántica a la ocasión. ¡Señoras y señores, con Vds. el grupooo SWUING BLAZERS!, Sí señor, qué buenas interpretaciones rokeras y qué suaves baladas para echar el telón de un jornada tan lúcica.

Por supuesto no faltaron las viandas, refrescos y sangría para complacer al paladar y acompañar al espíritu en esta festiva celebración.

Por último, aunque por su dedicación, esfuerzo y simpatía merecerían un lugar destacado al comienzo de esta crónica, un sincero y fuerte agradecimiento a los miembros de la Junta Gestora y a nuestros guardas que hicieron un denodado esfuerzo para que la fiesta fuera todo un éxito, no solo el día de su celebración, sino durante mucho tiempo antes con su preparación. Podéis estar orgullosos porque todo salió muy bien y seguro que el año que viene saldrá aún mejor.

Hasta el próximo año, ¡nos vemos en el verano de 2016.!

Un  Vecino de Cerro II